La construcción de una nave industrial es un proceso que comprende el análisis de las necesidades de la actividad, el estudio de la parcela y del terreno, la redacción del proyecto, la obtención de licencias, la cimentación, la ejecución de la estructura y la envolvente, la solera, las instalaciones y la posterior legalización y puesta en marcha. El plazo y la solución constructiva final dependen del uso de la nave, las cargas previstas, las características del terreno, el sistema estructural, las instalaciones necesarias y los condicionantes urbanísticos y normativos.
Por este motivo, construir una nave industrial no consiste únicamente en ejecutar una estructura sobre una parcela. Las decisiones tomadas durante las primeras fases condicionan buena parte del coste, el funcionamiento futuro del edificio y la facilidad con la que podrá adaptarse a cambios en la actividad.
Una planificación correcta debe coordinar desde el inicio arquitectura, ingeniería, estructura, instalaciones y ejecución. En proyectos de edificación para empresas y promotores, esta visión global ayuda a detectar incompatibilidades antes de que lleguen a obra y permite plantear el edificio teniendo en cuenta tanto su construcción como su funcionamiento posterior.
Cuando se trata específicamente de construcción de naves industriales y logísticas, estas son las principales fases que debe contemplar el proyecto.
Resumen: las fases de la construcción de una nave industrial
Las principales fases para construir una nave industrial son: definir las necesidades y estudiar la parcela, realizar la topografía y el estudio geotécnico, redactar el proyecto y tramitar las licencias, ejecutar el movimiento de tierras y la cimentación, montar la estructura, completar cerramientos y cubierta, construir la solera, ejecutar las instalaciones y finalizar la legalización y puesta en marcha.
A continuación se explica qué sucede en cada una de estas etapas y, sobre todo, qué decisiones conviene resolver antes de avanzar a la siguiente.
1. Necesidades y parcela: el punto de partida de una nave industrial
Antes de empezar el diseño de una nave industrial debe definirse con precisión para qué va a utilizarse.
No requiere la misma solución un almacén convencional que una nave logística con un elevado movimiento de mercancías, una planta productiva con maquinaria pesada o un edificio industrial que combine actividad, almacenamiento y oficinas.
Uso, distribución y necesidades operativas
El denominado layout permite organizar los espacios teniendo en cuenta el funcionamiento real de la actividad. En esta fase se estudian cuestiones como:
- zonas de producción o almacenamiento;
- circulación de personas y vehículos;
- muelles y accesos;
- ubicación de maquinaria;
- espacios técnicos;
- áreas administrativas;
- alturas libres necesarias;
- cargas previstas;
- necesidades de mantenimiento.
La distribución también debe contemplar la evolución futura de la empresa. Reservar espacio para una ampliación, prever nuevas líneas de producción o estudiar cómo podría crecer una zona logística puede evitar intervenciones mucho más complejas posteriormente.
Viabilidad urbanística de la parcela
La parcela debe ser compatible con el edificio que se pretende construir y con la actividad que se quiere desarrollar.
Antes de cerrar el diseño conviene comprobar parámetros como la calificación urbanística, la ocupación máxima, la edificabilidad, las alturas permitidas, las distancias a lindes y otros condicionantes establecidos por el planeamiento aplicable.
Esta comprobación previa evita desarrollar un proyecto de nave industrial que posteriormente tenga que modificarse por incompatibilidades urbanísticas.
Si lo que se busca es conocer el proceso general de cualquier tipo de edificio, también puede consultarse la guía sobre las fases de una obra nueva.
2. Estudio geotécnico y topografía: qué son y por qué condicionan la cimentación
Una vez definida la implantación, es necesario conocer con mayor precisión tanto la geometría de la parcela como las características del terreno.
¿Qué es un estudio geotécnico?
El estudio geotécnico analiza las características del terreno sobre el que se construirá el edificio.
Su finalidad es proporcionar la información necesaria para poder diseñar adecuadamente la cimentación. Entre otros factores, permite conocer la composición y comportamiento de las distintas capas del subsuelo y detectar posibles condicionantes que deban tenerse en cuenta durante el proyecto.
Por esta razón, preguntarse qué es un estudio geotécnico no debería reducirse a considerarlo un documento previo a la obra. Sus conclusiones pueden tener consecuencias directas sobre el diseño estructural y sobre el sistema de cimentación.
Cómo influye el terreno en una nave industrial
Dos parcelas de dimensiones similares pueden requerir soluciones distintas si las características del subsuelo son diferentes.
La cimentación debe transmitir las cargas del edificio al terreno de forma segura. Por tanto, dimensiones, profundidad y solución constructiva deben definirse a partir del proyecto estructural y de los resultados de los estudios previos.
Junto al análisis geotécnico, el levantamiento topográfico proporciona una representación precisa del terreno, sus cotas, desniveles y elementos existentes. Esa información resulta especialmente útil para definir movimientos de tierras, rasantes, accesos y drenajes.
3. Proyecto de nave industrial y licencias en Cataluña
Con las necesidades, la parcela y la información del terreno definidas puede desarrollarse técnicamente la solución.
El diseño de naves industriales debe coordinar arquitectura, estructura e instalaciones desde las primeras decisiones. Resolver estas disciplinas de manera independiente aumenta el riesgo de que aparezcan interferencias o modificaciones durante la ejecución.
Del diseño inicial al proyecto de ejecución
El proyecto va concretando progresivamente elementos como:
- implantación del edificio;
- distribución interior;
- estructura;
- cimentación;
- fachadas y cubierta;
- instalaciones;
- evacuación;
- protección contra incendios;
- características de los materiales;
- detalles constructivos.
El proyecto de ejecución proporciona el nivel de definición necesario para llevar esas soluciones a obra y coordinar los distintos trabajos.
Licencia de obras y régimen de actividad
La licencia de una nave industrial no debe confundirse con los trámites necesarios para desarrollar posteriormente la actividad.
En Cataluña, además de la tramitación urbanística y de obras que corresponda, la actividad puede quedar sometida a distintos regímenes de intervención administrativa según sus características e incidencia ambiental: autorización ambiental, licencia ambiental o comunicación, entre otros supuestos previstos por la normativa. Por ello, el régimen aplicable debe comprobarse específicamente para cada actividad y municipio.
Definir estos condicionantes con suficiente antelación ayuda a coordinar el proyecto constructivo con los requisitos necesarios para la futura puesta en funcionamiento.
¿Dispone de una parcela o de un anteproyecto?
4. Movimiento de tierras y cimentación
Una vez iniciada la obra, una de las primeras actuaciones es preparar el terreno para recibir el edificio.
Los trabajos pueden incluir limpieza y acondicionamiento de la parcela, excavaciones, rellenos, nivelación y ejecución de las cotas definidas en proyecto.
La planificación del movimiento de tierras debe estar relacionada con las rasantes definitivas, los accesos, el saneamiento y el resto de la urbanización exterior.
Cimentación de una nave industrial
La cimentación de una nave industrial es el elemento encargado de transmitir al terreno las cargas procedentes de la estructura.
No existe una solución universal aplicable a todas las naves. La geometría del edificio, el sistema estructural, las acciones previstas y, especialmente, las características geotécnicas del terreno condicionan su diseño.
Esta es una de las razones por las que resulta importante completar correctamente las fases previas: una modificación relevante de estructura o cargas puede afectar también a la cimentación.
En esta etapa también debe prestarse atención a la posición de anclajes, pasos de instalaciones y encuentros con elementos que se ejecutarán posteriormente.
5. Estructura de la nave industrial
La estructura constituye el sistema resistente principal del edificio y define buena parte de su geometría.
En la estructura de una nave industrial pueden emplearse, según el proyecto, soluciones metálicas o sistemas de hormigón prefabricado.
Estructura metálica
Las estructuras metálicas permiten resolver naves con geometrías y luces adaptadas a distintas necesidades industriales. Su diseño debe coordinar pilares, vigas, arriostramientos, uniones y los puntos de apoyo de otros elementos del edificio.
Estructura prefabricada de hormigón
Las soluciones prefabricadas de hormigón permiten industrializar una parte importante del sistema estructural mediante elementos fabricados previamente y posteriormente montados en obra.
Qué determina la elección de la estructura
La elección no debería realizarse atendiendo a un único criterio.
Entre los factores que deben analizarse están:
- luces estructurales;
- cargas;
- geometría;
- resistencia al fuego requerida;
- interferencias con instalaciones;
- proceso de montaje;
- necesidades futuras;
- planificación de la obra.
La estructura debe responder, en definitiva, al funcionamiento previsto del edificio y al conjunto del proyecto.
6. Cerramientos, fachada y cubierta
Una vez levantado el sistema resistente comienza a completarse la envolvente de la nave.
Fachadas y cubiertas protegen el espacio interior frente a las condiciones exteriores y tienen un papel directo en aspectos como estanqueidad, aislamiento y comportamiento energético.
Fachadas y cerramientos
El sistema de cerramiento debe seleccionarse atendiendo a las condiciones del proyecto y al uso de la nave. Además del material principal, son especialmente importantes los encuentros con puertas, huecos, pilares, zócalos y otros elementos.
Cubierta
La cubierta debe resolver correctamente evacuación de agua, aislamiento, estanqueidad, pasos de instalaciones y puntos singulares.
En edificios industriales también puede ser necesario prever desde el proyecto la presencia de equipos técnicos u otros elementos que condicionen la estructura o la configuración de la propia cubierta.
Es en estas zonas de encuentro donde una buena coordinación de proyecto adquiere especial relevancia, ya que pequeños detalles pueden afectar posteriormente a la durabilidad y mantenimiento del edificio.
7. Solera industrial: cargas, planeidad y juntas
La solera es una de las partes de una nave industrial que más directamente entra en contacto con la actividad diaria.
No debe plantearse únicamente como un pavimento de acabado.
Su diseño debe responder al uso previsto del edificio y a las solicitaciones a las que estará sometida: circulación de equipos, maquinaria, sistemas de almacenaje u otras cargas derivadas de la actividad.
Aspectos que deben definirse
Entre los parámetros que pueden condicionar una solera industrial se encuentran:
- cargas de uso;
- tráfico previsto;
- necesidades de planeidad;
- acabado superficial;
- distribución y tratamiento de juntas;
- relación con pilares y elementos estructurales;
- encuentros con puertas, muelles y zonas exteriores.
En determinados usos logísticos o productivos, los requisitos de la solera pueden ser especialmente exigentes. Por ello deben conocerse antes de ejecutar esta fase y no cuando el edificio ya está terminado.
8. Instalaciones y protección contra incendios
Una nave industrial necesita mucho más que estructura y cerramientos para poder entrar en funcionamiento.
Electricidad, iluminación, saneamiento, abastecimiento, telecomunicaciones, ventilación, climatización o instalaciones específicas de proceso deben coordinarse con arquitectura y estructura.
Cuanto más compleja sea la actividad, mayor importancia adquiere esta coordinación.
Un proyecto de almacenamiento automatizado, por ejemplo, puede requerir una relación especialmente precisa entre estructura, distribución, instalaciones y equipos. Rubau Tarrés cuenta entre sus proyectos con el almacén robotizado de Puratos en Vidreres, ejemplo de la especialización que pueden alcanzar este tipo de edificios.
Protección contra incendios en una nave industrial
La seguridad contra incendios debe incorporarse desde el proyecto y no añadirse al finalizar la obra.
Desde el 10 de mayo de 2025 está vigente el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales aprobado por el Real Decreto 164/2025, que sustituyó al anterior reglamento de 2004. El texto establece el marco de seguridad contra incendios aplicable a establecimientos industriales y se coordina con otras disposiciones como el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios y el Código Técnico de la Edificación.
La configuración del edificio, su actividad y las condiciones de riesgo influyen en las medidas que deben proyectarse, por lo que el análisis debe realizarse para cada caso concreto.
9. Legalización, entrega y puesta en marcha
Finalizar físicamente la obra no significa que el proceso haya terminado.
Antes de la entrada en funcionamiento deben completarse las comprobaciones, certificados, documentación final y trámites que correspondan tanto al edificio como a sus instalaciones y a la actividad.
Esta fase puede incluir pruebas de funcionamiento, documentación de final de obra, legalización de instalaciones y los procedimientos administrativos necesarios en función del caso.
Una correcta planificación desde las fases iniciales facilita este cierre. Cuando proyecto, ejecución y requisitos administrativos han avanzado de forma coordinada, disminuye el riesgo de descubrir al final incompatibilidades que obliguen a realizar modificaciones.
¿Cuánto se tarda en construir una nave industrial?
El plazo para construir una nave industrial no puede establecerse únicamente a partir de su superficie.
Depende de factores como la complejidad del proyecto, las características del terreno, el sistema estructural, las instalaciones, la disponibilidad de materiales y equipos, la coordinación entre oficios y la tramitación administrativa.
Además, conviene diferenciar entre el tiempo estrictamente destinado a la obra y el plazo total del proyecto. Antes de comenzar la ejecución deben haberse realizado estudios, diseño, proyecto y trámites administrativos.
Por este motivo, el calendario debe elaborarse específicamente para cada proyecto y revisarse a medida que aumenta su nivel de definición.
Rubau Tarrés aplica metodologías BIM y Lean Construction en sus proyectos de edificación para mejorar la planificación y coordinación de los equipos implicados. La empresa declara asimismo más de dos décadas de experiencia en obra pública y privada y desarrolla proyectos industriales y logísticos principalmente en Cataluña.
Ejemplos de construcción de naves industriales en Girona
La experiencia en obra permite trasladar las decisiones de proyecto a situaciones reales y detectar condicionantes que no siempre son visibles sobre plano.
Entre los proyectos industriales publicados por Rubau Tarrés se encuentran actuaciones logísticas y naves destinadas a actividades empresariales en Girona y su entorno.
Nave logística CBL en Girona
La nave logística CBL – Recaders Girona forma parte de los proyectos de edificación industrial ejecutados por Rubau Tarrés.
Su ficha pública permite consultar la galería de la actuación. Los datos relativos a superficie construida, duración concreta de la obra o alcance técnico detallado no se incorporan en esta guía al no figurar actualmente publicados en la ficha del proyecto.
Nave Coalci en Aiguaviva
Otro proyecto de referencia es la nave Coalci en Aiguaviva, destinada a una actividad vinculada al alquiler de maquinaria.
Al igual que en el caso anterior, se evita atribuir al proyecto superficies, sistemas constructivos o plazos que no estén publicados y validados.
Estos proyectos ayudan a contextualizar la construcción industrial desde la perspectiva de una constructora que trabaja con naves, centros logísticos y edificios productivos adaptados a los requisitos operativos de cada actividad.
Preguntas frecuentes sobre la construcción de una nave industrial
¿Cuáles son las fases de la construcción de una nave industrial?
El proceso puede organizarse en nueve grandes fases: definición de necesidades y parcela, topografía y estudio geotécnico, proyecto y licencias, movimiento de tierras y cimentación, estructura, cerramientos y cubierta, solera industrial, instalaciones y protección contra incendios, y legalización y puesta en marcha.
Aunque se presenten de forma secuencial, muchas decisiones deben coordinarse entre varias fases.
¿Cuáles son los requisitos para construir una nave industrial?
Los requisitos dependen de la parcela, del municipio, del proyecto y de la actividad que se vaya a desarrollar.
Como punto de partida deben comprobarse la compatibilidad urbanística, las condiciones de la parcela, el proyecto técnico, las autorizaciones o licencias correspondientes y los requisitos asociados a la actividad y a sus instalaciones.
En Cataluña, el régimen de intervención ambiental varía según el tipo e incidencia de la actividad, por lo que no todas las naves siguen exactamente el mismo procedimiento administrativo.
¿Cuánto cuesta el m² de construcción de una nave industrial?
No existe un precio por metro cuadrado válido para cualquier nave industrial.
El presupuesto depende de variables como la superficie y geometría del edificio, el terreno y la cimentación, la estructura, la envolvente, la solera, las instalaciones, las exigencias de la actividad y el nivel de acabados.
Para obtener una cifra útil es necesario estudiar un proyecto o, al menos, disponer de suficiente información sobre las necesidades de la futura nave.
¿Cuánto cuesta construir una nave industrial de 500 m²?
La superficie por sí sola no permite determinar el coste.
Dos naves de 500 m² pueden necesitar soluciones estructurales, cimentaciones, instalaciones y acabados muy diferentes. También pueden variar significativamente en función del uso industrial o logístico previsto y de las características de la parcela.
Por tanto, antes de fijar un presupuesto deben definirse los principales parámetros técnicos del proyecto.
Planificar bien la construcción de una nave industrial
La construcción de una nave industrial exige coordinar decisiones urbanísticas, técnicas, estructurales y operativas desde las primeras fases.
El estudio de la parcela y del terreno condiciona el proyecto; el proyecto define la cimentación, la estructura y la envolvente; y el uso futuro determina buena parte de las instalaciones, la solera y las necesidades de seguridad.
Trabajar estas variables como un único proceso permite anticipar condicionantes, mejorar la planificación de obra y reducir modificaciones durante la ejecución.
Rubau Tarrés desarrolla proyectos de construcción de naves industriales y logísticas adaptados a actividades productivas, de almacenamiento y distribución en Cataluña.